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PRONUNCIAMIENTO DE LAS MUJERES SOCIALISTAS DE ARGENTINA EN ROSARIO

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VIII Congreso Nacional Ordinario- Rosario, Marzo de 2020

 

El presente es feminista. Las  Mujeres Socialistas y nuestra convicción  de apropiarnos de lo político.

Un nuevo Congreso Nacional nos encuentra debatiendo entre la realidad partidaria y la situación política. Del análisis de estos temas es imposible escindir la dimensión de género, como categoría insoslayable en la búsqueda de la igualdad, razón de ser del socialismo. Mujeres Socialistas de todo el país queremos compartir con las y los compañeros presentes, nuestras motivaciones y reivindicaciones.

La actividad política se construye desde abajo hacia arriba, y no al revés. Compañeras mujeres en todo el territorio están en la disputa diaria que surge en los barrios, en las organizaciones sociales, en los centros socialistas, en los sindicatos y en las calles, donde el movimiento feminista se ha consagrado como el movimiento político argentino más importante de los últimos tiempos.

Hoy nuestra sociedad vive otro tiempo, los espacios de las mujeres en la vida social, laboral y política se discuten y se reclaman en las mesas familiares, en los medios de comunicación, en recintos legislativos y en las calles. Es necesario dejar de relativizar la ausencia de mujeres en los lugares de poder. Somos mujeres militantes políticas, dentro de una organización política, quienes no solo aspiramos a mejorar nuestra situación como mujeres, sino que queremos transversalizar la perspectiva de género en nuestra práctica política cotidiana. Es necesario que cambiemos las formas en que se construye poder desde la política.

El Partido Socialista tiene el desafío de repensar y transformarse, porque este nuevo paradigma antipatriarcal impulsa el cuestionamiento de todos los sentidos conocidos, y nos propone recrearlos, reorganizarlos de manera más horizontal y contra hegemónica. Esta organización tiene el deber de asumir ese compromiso para y con las mujeres, hacia adentro por una profunda convicción de justicia e igualdad, y hacia afuera porque debe ser el espacio que mejor represente ese cambio social y cultural. Son tantísimas las compañeras que asumen responsabilidades a lo largo y ancho de nuestro país, por lo que impulsamos que las próxima conformación de la conducción partidaria se logre reflejar el cambio con paridad de género y representación intergeneracional que nuestra organización necesita.

Somos quienes queremos opinar y decidir sobre la totalidad de los temas de la agenda pública, no solo en lo que esté relacionado con la conquista de los derechos de género. Por ello necesitamos, también, una organización que nos cuide. Debe ser compensado el valioso tiempo que nosotras destinamos al cuidado de otras/otros/otres. No incluir esta mirada, implica reproducir la división sexual del trabajo pero nuestra praxis política.

Tenemos derecho a participar y hacerlo en ámbitos libres de violencias. Nosotras, sin distinción, debemos recibir de los compañeros varones un trato respetuoso, sin discriminación y ni violencias de ningún tipo. Ante acciones u omisiones que vulneren nuestros derechos, debemos contar con el acompañamiento y el resguardo necesario. Nuestro Partido debe avanzar en trabajar sobre un protocolo que, tal como ya se viene implementando en algunas filiales provinciales, protejan y designen mecanismos a seguir  ante la manifestación de violencias que sufrimos.

Necesitamos una mirada atenta sobre las cuestiones que nos atañen a escala nacional. Una representación que sea capaz de cohesionar, y potenciar tantas iniciativas, variadas como exitosas, de la lucha de las compañeras en las distintas federaciones, provincias o pueblos donde nos encontramos militando, disputando poder. El contexto que estamos atravesando requiere que nuestra organización potencie nuestra participación activa como espacio político en los debates de escala nacional.

El 2020 se presenta como antesala de finalmente la concreción de conquistas que desde el movimiento feminista venimos impulsando. La creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad nos obliga a la búsqueda de diálogos desde el Partido en materia de política pública sobre el tema. Es el momento político de la disputa de género.

Es por ello que, una vez más, exigimos a quienes hoy ocupan cargos electivos, desde cada uno de sus lugares, que acompañen el proyecto de Educación Sexual Integral para decidir, anticonceptivos para no abortar y Aborto Legal Seguro y Gratuito, para que no haya más mujeres condenadas a morir en la clandestinidad.

Resulta cada vez más evidente la necesidad de discutir la distribución de las tareas de cuidado, como eje rector de la vida en comunidad, base de la desigualdad de género que se expresa en otros niveles, lo cual permite el desarrollo profesional, laboral y personal de los hombres en detrimento del de las mujeres. Es tiempo de conseguir visibilizar, democratizar y valorizar el trabajo del cuidado y avanzar en la concretización un marco normativo institucionalizado que equilibre derechos y oportunidades.

Luchamos por igual remuneración por igual tarea. Una disputa que tiene que ver con nuestros derechos laborales porque a pesar de que las niñas y jóvenes logran cada vez mejores resultados académicos que sus pares varones, tanto en la escuela como en la universidad, esto no se ha traducido en la igualdad de género en el mercado laboral. La diferencia salarial de género permanece en el 23% a nivel mundial.

Decimos Ni Una Menos. Porque lo personal es político, y las violencias se llevaron la vida de 66 mujeres solo en el 2020, y no cesará hasta tanto haya políticas de Estado que se ocupen de combatirla y de acompañar a las mujeres para que puedan salir de ella. Miles de mujeres sufren a diario todo tipo de violencias machistas, algunas doblemente vulnerabilizadas en su condición de mujeres indígenas, afrodescendientes, con discapacidad, entre muchas. Debe existir una transformaciòn del  poder Judicial, para despatriarcalizar su funcionamiento y así  haga por fin honor al valor que debe impartir.

Una organización como la nuestra, que piensa y acciona pensando el futuro no puede sostener dobles estándares. Nuestro Partido tiene un deber con las miles de socialistas que somos en todo el territorio nacional, y nosotras con él, en la búsqueda incansable de mejorar la organización que habitamos. Los debates del movimiento feminista, sus luchas y conquistas marcan una realidad que camina dando pasos irreversibles.

Adelante Partido Socialista. El presente es feminista y sin feminismo no hay socialismo!

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